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Monthly Archives: octubre 2015

09 Oct 2015

El joven escalador

-Voy a fracasar. Siempre me sale mal. ¿Y si no lo consigo? ¿Y si fracaso de nuevo? ¿Y si me hago daño?

Palabras que tanto se repetía aquel joven escalador antes de intentar subir la montaña más grande del mundo. Y tras cada fracaso, aún más sonaban en su cabeza. Más aún después de haberlo intentado cien veces.

Se decía que desde arriba se veía el más maravilloso y hermoso de los paisajes que nadie ha podido contemplar. Era tan alta, que nunca nadie había conseguido subirla, que sólo a través de la magia se podía enfrentarse uno ante tal hazaña. Así, que tras unos rumores que escuchó, el joven escalador fue a la casa del mago más poderoso de la tierra. Que según había oído, se encontraba en la base de la montaña de la izquierda de esta gran montaña.

Una vez allí, el poderoso mago le concedió la fortaleza mágica necesaria para conseguir subir una montaña de proporciones tan gigantescas. Y fue directo hacia la montaña.

Subió, roca tras roca, con una fortaleza que antes no tenía. Y aunque le costó, pudo con llegar a la cima y contemplar las mejores y más bellas vistas que pudo haber visto en su vida.

Bajando, se encontró con otro escalador que estaba intentando subir la montaña. Y lleno de felicidad, le contó que él venía de llegar a la cima gracias a los poderes que le concedió un poderoso mago que habitaba en la base de la montaña izquierda.

Sorprendido, el otro escalador, le dijo:

-¿Mago? Ese es mi padre, y es minero. El mago vive en la base de la montaña de la derecha.

05 Oct 2015

El niño de la coraza

Hace unos años, nació un niño con un poder especial. Tenía la capacidad de añadir lo que quisiera a
su cuerpo. Pero a pesar de tener esa virtud, el niño creció tal y cual como era un niño normal. Pero
conforme fue creciendo, el daño de las caídas era mayor, y su preocupación por no hacerse daño
también. Así fue añadiendo cosas a aquellas partes del cuerpo para protegerse.

Un día se tropezó con una piedra, se hizo unas dolorosas heridas en las rodillas y decidió tapar sus
rodillas con el más duro acero. Para no volver a sentir ese horrible dolor si volviera a caer. Con gran
dificultad para andar y mantener el equilibrio con las pesadas rodillas, el niño volvió a caer y se
hizo daño en las manos. Así que decidió convertir proteger sus manos del mismo fornido material
que fraguó sus rodillas. Mientras los demás niños jugaban con normalidad, él no lo hacía por temor
a caer y hacerse daño. Y de tanto mirar al suelo para no caer, un día se dio en la cabeza y decidió no
sólo proteger su cabeza, sino que se protegió el cuerpo entero con una dura coraza. Incapaz de
moverse por el pesado blindaje de su cuerpo, no podía hacer lo que hacen los demás niños, no podía
ser feliz. Y a pesar de proteger todo su cuerpo con una fuerte armadura, hubo algo en él que no pudo
ser protegido, su corazón.

Un día, un niño casi cae delante suya pero esquivó a tiempo una piedra del suelo. Y el niño de la
coraza preguntó:

-¿Cómo adivinaste que aquella piedra te haría tropezar?

Y él le respondió:

-Después de haber tropezado tres veces, aprendí donde estaba.

Y después de esa respuesta, decidió salir de esa pesada coraza para aprender a no caer.